Este viaje se trata de convertirse en quien Dios
te llama a ser.
te llama a ser.
El viaje de formación te ayudará a crecer como una persona integral: espiritual, emocional, intelectual, física y en comunidad.
Dependiendo de tus antecedentes, educación y experiencia de vida, el viaje puede durar entre cinco y once años. A lo largo del camino, te acompañan personalmente, de modo que tu formación responde a tu vida real, y no a una lista de verificación predeterminada.
Caminaremos contigo en este viaje de fe y te proporcionaremos:
Nuestro objetivo es simple, pero profundo:
Para ayudarte a crecer en libertad, claridad y amor, para que puedas responder plenamente al llamado de Dios.
Aquí es donde comienza tu trayectoria, y empieza en Chicago, en nuestra Claret House. Esta etapa puede durar entre uno y cuatro años, e incluye dos momentos importantes:
Aspirante Es un momento para seguir discerniendo tu vocación dentro de una comunidad claretiana. Es un momento para escuchar, crecer y preparar tu corazón para seguir a Jesús de forma más decidida como misionero.
Postulantado es el paso definitivo y oficial previo al noviciado. Es un momento para confirmar tu decisión de unirte a la comunidad claretiana y para prepararte espiritual, humana y académicamente.
El prenoviciado consiste en:
¿Cómo sería tu vida?
La formación es algo más que estudiar o prepararse para el ministerio. La formación consiste en conocerse mejor a uno mismo y convertirse en la persona que Dios te llama a ser.
¿Alguna vez has querido vivir y servir en el extranjero? ¡Bienvenido al mundo de la misión!
Esta siguiente etapa consiste en una experiencia de un año centrada en la oración, el silencio y el discernimiento profundo, mientras prestas servicio en el mundo.
El noviciado se desarrolla en un entorno internacional, como Córdoba (Argentina), lo que te permite experimentar el carácter global e intercultural de la misión claretiana. Se trata de un año muy enriquecedor en el que:
A finales de este año, es posible que te inviten a hacer tu primera profesión de votos temporales como misionero claretiano.
Esta parte de tu viaje es la etapa más larga y formativa. Típicamente dura de tres a seis años. Aquí, la formación se vuelve más personal y enfocada en la misión.
Tendrás que:
Además, podrás:
Estudios teológicos:
Al final de esta etapa, es posible que se te invite a pronunciar tus votos perpetuos, comprometiéndote plenamente a vivir como misionero claretiano.
Los votos perpetuos no suponen el final de la formación. Son solo el comienzo. Como claretianos, seguimos creciendo y profundizando en nuestra fe a través de: